jueves, 23 de noviembre de 2017

TERRORES DIURNOS

(nueva experiencia transcribosueño en una especie de p e l i c u la que me gustaba pensary (me gusta)cuando dejabadesentir


EL AIREen mi pecho)


En aquel coche oscuro íbamos demasiado rápido.
Es la primera vez que lo veo. No lleva gafas de sol y el sol viene de frente.
Baja las ventanillas.
Se me enreda el pelo y nos miramos.
No sé quién es pero parezco tranquila.
Estamos escapando en un coche oscuro. Vamos demasiado rápido.
¿Quién eres?
No sonríe.
No dice nada.
Me vuelvo loca en silencio.
Paramos a un lado de la carretera, le pregunto si conoce a una chica de mi trabajo.
No sé porque lo hago, sé que no la conoce.
Me mira sin sonreírme y me atraviesan sus ojos como una puñalada.
Estamos en un restaurante, todo el mundo nos mira.
Ellas están ahí, mis amigas de la otra vida, que me abrazan alegres, hace años que no nos vemos. Desde mi otra vida.
Me preguntan, ¿Quién es él?
Pero no lo sé, lo miro y sonrío. Me mira sin sonreír.
¿Quién eres?
Me tira del brazo,
flojo
y
suave,
y me levanto
rápido
y nos acercamos demasiado poco.
Siento caliente la respiración y siento que nos buscan.
¿Quién eres?
Vamos rápido por la carretera.
¿A dónde vamos?
¿Quién eres?
Habla.
Vamos demasiado rápido por la carretera.
Adelantamos coches.
Frenamos en seco.

Silencio,

habla.
No sé quién eres.
Te miro con tus ojos.
Dentro sí.
Sí quién eres (dentro, muy dentro)
Vamos rápido por la carretera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario