jueves, 23 de julio de 2020

esto es para ti. para todos para nadie. para alguien en concreto y para alguien que no conozco porque eres en mi epifanía eterna, ojos manos y bocas. lloro en paz, grito eufórica, canto bajito, me rasco las piernas y me hago sangre. me escondo entre las rocas que cubren la orilla del castillo. os quiero igual, sin ser cristo, sin ser virgen, aunque mi suelo se vuelva lava y solo quede de mi una argolla de plata y un ignífugo abanico de claveles. 
ni veneno, ni cristales rotos, ni limones oxidados en la primera bandeja de la nevera, solo yo, devota eterna de la pasión, quiero ver como florece el amor trascendiendo todo lo gris y mortal, todo lo etéreo y profano.

miércoles, 22 de enero de 2020

Tumbada en este sofá roído por un gato que no he conocido nunca, con las manos ocultas bajo cabellos locos, solo puedo toser 
-forzadamente-
intentando no hablar, no decir,
no desvelar 
el arraigo irracional que me hace arder 
y no ver nada.
la saliva dulce que trago durante horas.
insólito espectáculo, ver tus labios llenarse de sangre 
ser dos rosas en un óleo en blanco. 
pude pensar 
pude-puedo, 
que no es más que destrucción que arrastro con este recuerdo que ahora beso 
con carne y fuego. 
que no es más que horas
minutos
segundos
y siempre es poco y todo es nada
son mis manos frías de solo sentir la luna en esta habitación oscura y caliente. 
abrasa mi 
i n t e r i o r como un río de lava. 
siempre supe que eras
esto.
la alucinación y mis sueños retorcidos son palabras y rodillas dobladas. 
déjame hablar, déjame decir.
tengo mucho miedo. 
magnético de aventuras lleno de cristales arrastra el sol hacia mi pecho
quemada, -abrazada-
contagiada de virus de muerte y gloria 
mírame a través del espejo y déjame hablar, 
déjame decir.