-forzadamente-
intentando no hablar, no decir,
no desvelar
el arraigo irracional que me hace arder
y no ver nada.
la saliva dulce que trago durante horas.
insólito espectáculo, ver tus labios llenarse de sangre
ser dos rosas en un óleo en blanco.
pude pensar
pude-puedo,
que no es más que destrucción que arrastro con este recuerdo que ahora beso
con carne y fuego.
que no es más que horas
minutos
segundos
y siempre es poco y todo es nada
son mis manos frías de solo sentir la luna en esta habitación oscura y caliente.
abrasa mi
i n t e r i o r como un río de lava.
i n t e r i o r como un río de lava.
siempre supe que eras
esto.
la alucinación y mis sueños retorcidos son palabras y rodillas dobladas.
déjame hablar, déjame decir.
tengo mucho miedo.
magnético de aventuras lleno de cristales arrastra el sol hacia mi pecho
quemada, -abrazada-
contagiada de virus de muerte y gloria
mírame a través del espejo y déjame hablar,
déjame decir.
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