sábado, 19 de septiembre de 2015

Shakuhachi.

respira flores de humo, tiembla como el Japón furioso
¿quién es joven si no vive en constante deseo?
los ojos de la gente, insoportable.
ayer oí un laúd en mis sueños,
hoy hay terciopelo en mis ideas
suave como melocotón maduro,
inquieto, inestable.

フライング

miércoles, 24 de junio de 2015

martes, 2 de junio de 2015

intento descifrarlo, como una regla de tres,
y solo veo espejos y escalones.
no veo que escondes, no veo que guardas
no intuyo si sueñas paraísos terrenales
o si juegas al escondite de las palabras.

no puedo nadar en tus ojos ni puedo hablarte de quién soy.
solo se que amas como animal,
que caminas ladeando los pasos
y que miras siempre hacia el norte.

quiero gritarlo,
saberlo todo de ti,
de tus gestos y de tus manos.

quiero no soñar que conozco lo salvaje de las risas,
de la mirada de perro,
quiero no escuchar las voces de sirena
que se pegan a mi oído como tierra mojada 

miércoles, 4 de marzo de 2015

caramelo y flores, jóvenes corriendo en círculos
el amor a los veinte años son pájaros en tu jaula.


miércoles, 25 de febrero de 2015

fantasmas y espejos.
he llegado hasta el final del pasillo,
y ellos,
ni se han girado para mirarme.
atravieso el espejo,
siendo fantasma
esta saliva no humedece las hojas secas,
pero irrumpe en latitudes gestadas en el vientre 
de una mujer viuda.

lunes, 2 de febrero de 2015

A cada momento,
cesa,
duerme,
farfulla,
joven de piel de luna,
ojos de niña perdida en unos grandes almacenes.
Miente,
dice la verdad.
Óyeme luna de enero,
deja de morir en los brazos del pasado,
deja de paladear los abriles ya pasados,
y por un momento sé golondrina,
para dejar de ser animal de madriguera.

viernes, 30 de enero de 2015

soy ocho mujeres 
cruzando un río.
ocho hermanas 
que no caminan sobre las aguas.
impermeable piel
aceite de linóleo.

jueves, 29 de enero de 2015

Artemis, aquí te traigo el amargo sabor de la muerte, aquí te ofrezco la vida en tarros de leche caliente.
Carita de porcelana y ojeras grises como el invierno en Moscú.
Me llamaron Geisha y les llamé inoportunos. Ahora estoy a treinta mil kilómetros de aquí, pero nunca jamás sobre tierra.

miércoles, 28 de enero de 2015

mujer viva II

Dejo hundir la navaja en la tierra.
Grito porque estoy muerta en estas calles.
La gente sonríe y eso me gusta.
Quiero poseer sus manos y sus ojos.
Se erizan los vellos de los brazos y dibujan un campo de trigo.
No hay fuente en las plazas de estos pueblos pero nadie muere de sed.
Estoy cantando desde el final de la escalera.
Dejo caer el peso muerto que arrastra este cuerpo yermo,
Inhabitado,
Desahuciado
Y despojado de toda próspera euforia.
Veo lo que soy con vuestros ojos.
Infortunio empolvado de minerales vírgenes
Jardín de las delicias con flores negras


Que trepan por las raíces de este árbol cadáver.

mujer viva

He abierto las puertas al desastre interior.
Se esconden las golondrinas y se alimentan de raíces,
Las alas se quiebran y miro en el espejo a ese suburbio corpóreo
Que vive solamente de una curiosidad inaudita,
De buscar agua en manantiales desérticos.
Triste reflejo de la mediocridad inexacta,
Célula microscópica en el lienzo,
Brazos y piernas que nunca se entrelazan entre sábanas calientes
Deja de bailar descalza en el balcón.
Desastre invisible al ojo ajeno,
Deja que no rueguen por tus llantos interiores,


Eres sangre que brota de la montaña.
cuando se cubre el rostro con las manos
tiembla las amapolas que un día fueron mejillas.
dientes rotos
sangre seca
sacrílego espectáculo de luces en los ojos de los hombres


Quise morir pero escuche los pájaros en la ventana.


Me fui volando con ellos.