miércoles, 5 de diciembre de 2018

karaoke multicolor que viene a por mi
puedo ver su esqueleto temblando en el balcón
luces ultravioleta traspasan sus manos llenas de huesos
existe para perpetuar mi delito
para revelarse contra mi moral,
mi sino favorito
convierte su dolor en saliva.
no sé mirar de reojo
carne débil
clavo mis uñas en mi hombro 
intento respirar mientras río y
sujeto esta copa que quiero estallar contra la pared

lunes, 6 de agosto de 2018

Tengo este cuerpo que es mío
y que llora todos los días 
a veces por dejar de ser tierno
y otras veces porque duelen los ojos clavados
en este redondo culo.
Repleta de cuerdas 
trato de deshacer
el nudo que amarra fuerte mi cuello
como imagen de la virgen con su niño
en el coche de un taxista borde.
Hago brotar un bosque en mi pecho
por pensar
que algún día puede
que de nuevo aprietes
los tornillos que unen mis extremidades
a las columnas que son tus piernas
Corintias repletas de fauna,
si dejo caer la arena por ellas,
veo una cascada que termina en tus pies y se enreda en el suelo.
Quiero vivir siempre como moneda oxidada en tu bolsillo.

lunes, 2 de julio de 2018

ya no escucho mi nombre
-ajeno-
en estos oídos enterrados
en delirio musical.
salgo a gritar
abriendo las seis ventanas que tiene esta 
casa blanca, que no es Versalles
pero es palacio
lleno de cadáveres de muñecas.
toda la lengua repica
que estoy sola en esta habitación enorme
de luces rojas y verdes
de dos vencejos que duermen todas las noches
en el tendedero.
escucho al vecino decir
que tiene droga en el maletero
escucho a la vecina toser
porque se muere todas las noches
todas las voces retumban
fuerte al unísono,
son las noches de verano
que pegan mi flequillo a la frente húmeda
nunca me agarró del pelo
para poder clavarme en esta pared vacía
sin clavos en las manos
sin heridas en el costado
pero con una hermosa corona de espinas
de las rosas enquistadas
de mi estéril jardín

lunes, 7 de mayo de 2018

veo todas las palabras escritas en mi sueño
no suenan, el timbre de voz no encajaría si no fuera porque
sueño en silencio
no sé cuál es mi reflejo
siéntome un fantasma 
etéreo, río de azogue
y
cristales
rotos.
dolorosamente hermoso
recubro mi cuerpo de vendas empapadas en alcohol
quiero ser tu festival canibal
amalgama de carne herida y rota
la pasión fue tangible
sin duda viajó lejos
tierna y violenta
a saltos y en espiral.


sábado, 10 de marzo de 2018


Habito una nueva idea que lleva meses dando vueltas en mi cabeza, una idea desnuda y dibujada, embravecida por los sueños que me provocan las siestas cortas del mediodía.
Llegar, comer rápido, dormir, soñar un rato.
La idea provoca el patrón y tengo miedo.
Ayer sonó el teléfono, hablé. Y hablé yo,
clara, serena.
Ausente queriendo, intento vivir al margen sin tener que acabar rajándome el cuello con la navaja que guardo en la mesa.
Soñé contigo y no escribo para ti.
Voy a pasear justo donde Mercedes y Paco estuvieron viviendo antes de que yo pusiera un pie en este mundo. Y pasaré por su puerta. Lo escribí hace un rato para no olvidar que llevo pensándolo toda la tarde.
Seguro que sigue peinándose hacia atrás cada vez que sale de la ducha. Cuántas personas repiten el mismo rosario frente al espejo empañado.
Aún me atormenta aquel día que bajé las escaleras de la oficina y viajé a un recuerdo inexiste.
El recuerdo es mi estigma y me hace sentir viva.
Conocí la pasión y me volví monstruo.
Diluida en voces extrañas desaparezco en el desagüe
y la vida me quita el día y quedo en medio de este cristal roto bajo la luna 
-demasiado y poco blanca-

lunes, 22 de enero de 2018

siento a veces
no sé si estoy despierta o sueño
si simplemente continúo el pensamiento en el estado de preinconsciencia
si es solo la idea que se esconde cuando entra luz por la ventana y abro los ojos
si es un escondite visual 
o si es la realidad corrupta volcada en imágenes confusas que me aceleran el pulso y dejan mi sangre tibia
(como aquel día en el coche)

jueves, 11 de enero de 2018

enfermedad

Hemos logrado ver, que tras la tormenta, no existe calma 
alguna.
¿Tormentas, rayos, relámpagos?
El estado natural en el que se encuentra el mundo, 
apocalipsis que no avisa con jinetes cadavéricos ni plagas.
¿Quién espera una separación entre el bien y el mal? 
¿Quién espera que se juzgue a quien imparte su doctrina del terror?
No espero, pero ansío.
El suicida llega, llama a tu puerta y se instala sin permiso.
El suicida se inmola justo en medio de una sociedad autodestructiva, una sociedad que irrumpe en tu casa e intenta no dejarte dormir.
El hambre de sangre recorre tus entrañas, te da el poder de ser el perro rabioso del que ya nadie huye porque todos han sido mordidos.
Un odio ilícito hacia todo lo que ‘uno debería hacer’,  el sabor amargo de la almendra que jode a las demás.
El ensañamiento, las vicisitudes de la mala sangre.
No hay un público púdico, nadie espera, 
saben cuál es el siguiente acto.
Sabemos quién devora almas y no es demonio. Quien no las guarda porque le quedan demasiado grandes.
La pesadilla se hizo carne y nos dio la mano.
Nos reímos a veces con ella.
Sabemos que está, sabemos quién es y aun así hablamos con ella. 
A veces nos gusta. A veces no.
¿Pudo ser que todo el mundo no la viera?
Aquí solo puedo pensar,
Pobres madres que dieron besos a quien no los merecía. 
Pobres madres que dieron leche al que necesitaba fuego.
En la más absoluta ignorancia sentimental se encuentra el individuo,
hastío de ternura,
pobre en clemencia, rico en soberbia.
Análisis.
Resquebrajamiento.
La herencia de una humanidad que eyaculó miseria.